Soy Liliana Luz Santos Robledo, mujer con discapacidad visual de nacimiento, y he encontrado en el arte una forma de imaginar el mundo, de sentirlo y compartirlo desde mi propia perspectiva. Aunque no puedo ver las cosas como los demás, las construyo con lo que me cuentan, con lo que toco, con lo que siento… y así las transformo en pintura.
Desde pequeña sentí curiosidad por los colores, las texturas y los objetos que no podía ver. Mi papá me motivó a usar crayones y plastilina, y de ahí nació mi deseo de crear. Hoy, sigo explorando el arte a través del tacto, utilizando contornos en silicón, guías en relieve, patrones en tela, cartón, acrílicos y todo material que me ayude a dar volumen, textura y vida a mis ideas. Cada elemento que incorporo a mis obras tiene un propósito: ayudarme a imaginar y expresar lo que no veo, pero sí puedo sentir.
A pesar de mis limitaciones visuales, no he dejado de aprender, crear ni enseñar. Soy maestra de Braille en CEART Rosarito, y comparto con otros lo que yo misma he ido descubriendo: que el arte es una herramienta poderosa para conectar con el mundo, incluso sin verlo.
Mis obras reflejan cómo me imagino los paisajes, los objetos, las emociones… y cómo deseo que quienes las vean se acerquen a la belleza desde otro lugar: el interior. En 2016 estudié artes en galerías de Tijuana, gracias a que el gobierno aportó recursos y materiales exclusivos para personas ciegas para recibir cursos de artes en los que participé y me gradué con honores. Proyectos: Ha participado en expo-ventas colectivas en Tijuana y Rosarito

