Gustavo Alonso (Ñium Komix)

Artista Plástico
Gustavo Alonso (Ñium Komix)

El niño del cabello revoltoso surge dentro de contexto social e ideológico donde la expresión artística se disgrega cada vez más manifestándose en formas y lugares tan diversos que abarcan hasta las representaciones más inucitadas, como es en este caso la historieta.

Un arte distinto que en México ha tomado una fuerza y diferente concepción a la que ha tenido en el vecino país anglosajón. Donde “el comic book” forma parte de un mercado utilizado para mantener la enajenación y el desapego de los miembros de la sociedad hacia el objetivo con el cual surgió éste medio contracultural: reflexión y crítica de problemas concretos, tanto políticos como socilales. Puede vincularse a movimientos como el DIY (hazlo tú mismo), el grafiti latinoamericano, y la escena del fanzine. Visualmente, recuerda al art brut, al arte lowbrow, y al grafiti de protesta.

Así como los comics cuentan historias a través de viñetas secuenciales, Ñium Komix utiliza los muros tanto del imaginario colectivo como el de galerías para crear narrativas visuales.

La fusión de ambos medios ha enriquecido la expresión urbana, permitiendo que los paredes cuenten historias tan complejas y humanas como las páginas de un comix de Robert Crumb.

Creando personajes grotescos, irreverentes o satíricos, muy característicos del arte underground. Utilizando murales, stickers, paste-ups y fanzines como una herramienta de auto publicación y difusión dentro de una contracultura casi extinta a manos de la sociedad y el mercado de consumo. Con un estilo punk, crudo y expresivo, que se aleja de la historieta comercial tradicional.

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Monsters Under The Bed
Monsters Under The Bed

Monsters Under The Bed

Próximo a la cama, la noche se deshebra, la parálisis nuestra tiñe el aire de plata helada, y el miedo, un susurro que no llega a la garganta. Como un reloj sin manecillas, se comprimen las horas en la tela de la almohada. Gente sombra te rodea desde dos lados, y una del centro, con sombrero y gabardina, te observa. Onírico y quieto, Leonora observa desde un mundo que respira distinto. Los ojos no miran, miran dentro, y dentro hay un abismo sin fin con sonidos sordos y una lengua hueca, inexplicable para el oído humano. En el murmullo del sueño y la vigilia te encuentras, suspendido, entre miedo y mirar. Entonces la noche, paciente, te permite un paréntesis: respira, escucha el tic-tac de un tiempo que se disuelve. Y cuando el miedo se aquieta, como una vela que se derrite, te ves distinto a la sombra que te acecha. Despierta, pero deja que la imagen perviva: un susurro de Carrington que aún te acompaña, un suspiro de monstruos que bailan en la sombra, y una historia que en la penumbra se escribe sola.

Año

2025

Técnica

Mix Media